
Hablar de impacto real en India es hablar de cambios concretos en la vida de las personas. De procesos que nacen desde las comunidades y generan oportunidades sostenibles allí donde antes había precariedad.
Con este enfoque comenzamos el año: poniendo el foco en los resultados tangibles de las iniciativas con las que colaboramos.
En Gujarat, un grupo de mujeres Valmiki, pertenecientes a una de las comunidades más históricamente discriminadas, está demostrando que el empoderamiento económico es posible cuando se combinan organización, formación y acompañamiento cercano.

Esta entrada recoge los últimos avances compartidos por nuestra contraparte local, el Human Development and Research Centre (HDRC).
En este sentido, se centra en uno de los ejes clave del proyecto: la mejora de los medios de vida de las mujeres Valmiki como base para una autonomía real y sostenible.
Mujeres Valmiki y medios de vida sostenibles
En apenas unos meses, los impactos de este proceso ya son visibles y, sobre todo, se sienten en la vida cotidiana de las mujeres. Entre los avances más destacados se encuentran:
⇥ Ingresos propios gracias a una iniciativa productiva colectiva.
⇥ Mayor estabilidad económica y disminución de la precariedad laboral.
⇥ Incremento de la confianza y la autoestima: participación más activa en reuniones y toma de decisiones.
⇥ Reconocimiento social, al ser identificadas por primera vez como emprendedoras dentro de su comunidad.
⇥ Efecto inspirador en pueblos cercanos, donde más mujeres muestran interés por iniciar actividades similares.
Estos resultados son un claro ejemplo de cómo los proyectos con impacto real van más allá de la ayuda puntual y apuestan por transformaciones sostenidas en el tiempo.
De un saber tradicional a una oportunidad económica
El proceso comenzó en el marco de los grupos de autoayuda, espacios donde las mujeres se reúnen regularmente para ahorrar, formarse y compartir inquietudes. Fue allí donde surgió una idea sencilla pero poderosa: empezar a vender khakhra, un alimento tradicional que llevan preparando desde la infancia.
Lo que hasta entonces había sido un saber relegado al ámbito doméstico se convirtió en una oportunidad económica real. Sin grandes inversiones, sin maquinaria compleja y sin abandonar otras responsabilidades, las mujeres comenzaron a producir pequeñas cantidades desde sus hogares y a venderlas primero en su entorno más cercano.

Claves del impacto: ¿qué ha hecho posible este cambio?
Varios elementos fundamentales explican los avances logrados:
✓El ahorro colectivo, que ha fortalecido la autonomía financiera del grupo y permitido iniciar actividades productivas.
✓Formaciones adaptadas a la realidad de las mujeres, teniendo en cuenta su tiempo disponible, intereses y habilidades.
✓ Emprendimientos desde casa, reduciendo riesgos y barreras de entrada.
✓ Trabajo colectivo y apoyo mutuo, reforzando la cohesión y la toma de decisiones compartida.
✓ Acompañamiento continuo por parte del equipo local, clave para sostener los procesos y afrontar dificultades.
#ProyectosConImpactoReal construidos desde las comunidades

Esta experiencia demuestra que cuando los proyectos parten de las capacidades reales de las personas y se construyen junto a organizaciones locales comprometidas, el cambio es posible y duradero.
Desde la Fundación Isabel Martín seguiremos acompañando estos procesos, convencidas de que la autonomía económica de las mujeres es una pieza clave para avanzar hacia una sociedad más justa.